El príncipe del desierto, de Jean Jacques Annaud Como las de antes...
Diego Batlle Estrenada el
05 de Abril de 2012
El príncipe del desierto (Black Gold, Francia-Italia-Qatar/2011). Dirección: Jean-Jacques Annaud. Con Tahar Rahim, Mark Strong, Antonio Banderas y Freida PintoGuión: Menno Meyjes. Fotografía: Jean-Marie Dreujou. Música: James Horner. Edición: Hervé Schneid. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 130 minutos. Apta para mayores de 13 años. Copias: 21.
El francés Jean-Jacques Annaud es un especialista en dramas épicos y además
suele rodarlos en todos los rincones del mundo. Luego de El nombre de la
rosa, El amante y Siete años en el
Tíbet, le tocó el turno a una historia ambientada en el desierto árabe
durante los años ’30.
En este sentido, el guión de Menno Meyjes (quien
escribió varios proyectos para Steven Spielberg, incluyendo Indiana
Jones y la última cruzada) propone un regreso al cine clásico de
aventuras, al que Annaud aborda con una narración y hasta con un look
old-fashioned, casi como si se tratase de una producción de los años ‘40 o ’50
(de hecho, la novela original de Hans Ruesch que sirvió de base para el proyecto
es de 1957).
La trama tiene un poco de todo: batallas con despliegue de
masas, romance, conflictos familiares, luchas por el poder político y religioso,
así como un trasfondo económico ligado al surgimiento de la industria petrolera
y la avidez de los extranjeros por dominarla (en este terreno se puede trazar
más de una analogía con el presente).
Los problemas del film son varios:
desde cierta superficialidad que sobrevuela todo el relato y que no nos permite
identificarnos demasiado con los conflictos de los personajes hasta cierta
sobreactuación de intérpretes que en muchos casos no se llevan demasiado bien
con los diálogos en inglés (entre ellos, Tahar Rahim, la revelación de
Un profeta, y Antonio Banderas).
Sin embargo, en medio
de esas limitaciones, el guión de Meyjes nos regala más de una sorpresa y, en
los momentos más impensados, brotan -cual agua de un oasis- varias notables
secuencias, en las que Annaud y su director de fotografía Jean-Marie Dreujou
aprovechan al máximo la imponencia de los paisajes desérticos de Túnez y Qatar.
No será Lawrence de Arabia, está claro, pero esta película “a
la antigua” tiene su nobleza y no pocos atractivos.
(Esta crítica fue publicada en el diario La Nación del
5/4/2012).
Mauricio Gasparini | 06.04.12 - 18:14:54 hs.
La vi en "Nucleo" hace unas semanas - Annaud filma bien pero no le llega ni a los talones al gran David Lean y su majestuosa LAWRENCE DE ARABIA - El actor de "El profeta" esta muy convincente , pero Antonio Banderas cumple con una de sus peores actuaciones - El que si esta fantastico es el magnifico Mark Strong (se roba la pelicula).