TRIBUNA LIBRE
Dos joyitas del cine indie de los Estados Unidos en DVD
Por Diego Batlle Atormentados (Take
Shelter), el segundo largometraje de Jeff Nichols, y Martha
Marcy May Marlene, ópera prima de Sean Durkin, llegaron al mercado
local.
Son dos films duros, por momentos incómodos, con un tono casi apocalíptico, pero se ubican -sin dudas- entre lo mejor que el cine independiente norteamericano produjo en 2011. Atormentado (Take Shelter), segundo largometraje de Jeff Nichols; y Martha Marcy May Marlene, ópera prima de Sean Durkin, fueron lanzados el miércoles 6/6 de manera directa en DVD y su edición simultánea en el mercado local son motivo de celebración.
Nichols -talentoso director de apenas 34 años- ya había llamado la atención hace cinco años con Shotgun Stories (que tuvo un fugaz paso por las salas argentinas), pero con Atormentados se consagró de forma definitiva gracias a una historia alucinatoria sostenida no sólo por su capacidad para crear climas tan perturbadores como fascinantes sino también por los aportes de dos inmensos intérpretes como Michael Shannon y Jessica Chastain.
Tras su presentación en los festivales de Sundance y Cannes de 2011 (donde arrasó con los premios de la sección Semana de la Crítica), este notable thriller psicológico sobre el descenso a los infiernos de la mente y la paranoia creciente frente la inminencia del fin del mundo logró tantos reconocimientos que Nichols poco después pudo rodar la ambiciosa Mud, película con Matthew McConaughey y Reese Witherspoon que hace pocos días tuvo su premiere mundial en la Competencia Oficial de Cannes.
Atormentados narra las vivencias de un matrimonio joven de un pueblo de Ohio con una pequeña hija muda. El -que trabaja con maquinaria pesada de construcción- empieza con pesadillas y síntomas persecutorios cada vez más recurrentes y desgarradores, y se convence de que está siguiendo los pasos de su madre esquizofrénica (Kathy Baker), internada en una institución. Mientras intenta paliar los efectos con medicación, se obsesiona con construir un refugio contra tornados en el fondo de su casa, arrastrando en su empresa a sus familiares y amigos.
Con referencias al cine de su admirado Terrence Malick, Nichols hace en Atormentados un uso muy impactante de los efectos visuales generados por computadora (tormentas “bíblicas”, pájaros desorientados), que resultan un ejemplo -por su uso artístico- para buena parte de la producción hollywoodense que, con muchos más recursos (aquí son mínimos), suele desaprovechar tantas posibilidades.
A partir de escasos elementos condensados en un guión de una solidez apabullante, con un rigor narrativo infrecuente en el cine independiente estadounidense y con un elenco impecable, Nichols redondea un film sobrecogedor, que sintoniza a la perfección con los miedos, la negación, la confusión y la locura de estos tiempos modernos.
La cuidada edición del sello Sony incluye escenas eliminadas del montaje final, comentarios de y entrevistas a Nichols y Shannon, así como un documental con el “detrás de cámaras”
Tan o incluso más inquietante que Atormentado resulta Martha Marcy May Marlene (lanzamiento de Fox), exponente del cine estadounidense más sórdido y extremo (en la línea de Ballast y Lazos de sangre). Este primer largometraje de Durkin -también presentado en Cannes 2011- se adentra en las crudas experiencias de la joven del título (brillante trabajo de Elizabeth Olsen), que ingresa a una suerte de secta que vive en una zona rural bajo el despiadado liderazgo de un patriarca (John Hawkes).
Allí, las chicas son sometidas sexualmente y, gracias a esos y otros favores, van ganando poder para luego manipular ellas a las recién llegadas. El grupo neo-hippie sobrevive de lo que produce la granja, aunque también se dedica a irrumpir en casas vacías de familias adineradas para robar objetos de valor.
En un determinado momento, la protagonista logra escaparse y va a vivir a la paradisíaca residencia de veraneo que su hermana y su marido (Sarah Paulson y Hugh Dancy) tienen junto a un lago. La narración va y viene en el tiempo (del presente en ese lugar tan placentero donde la protagonista siente una profunda incomodidad al pasado sórdido en el seno de aquel clan perverso). La película es provocadora y consigue una fuerte tensión psicológica, aunque el uso ampuloso de la música y ciertos subrayados dañan un poco un resultado final que, de todas maneras, es muy valioso.
(Esta nota fue publicada en el diario La Nación del 8/6/2012).
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